Constantemente le repito a mi hija “tú eres una guerra”. Y con esto pretendo despertar un espíritu de resistencia ante la adversidad pero en ninguna manera crear un espíritu de pleito y contienda. Mi hermana, cuando me visita, siempre me dice “eres mi héroe.” Y lo dice en forma de broma, impresionada de todos los quehaceres a los que me enfrento diariamente.
Pero en verdad, las mujeres somos fuertes, luchadoras y aguerridas. Dios me ha permitido tener por amiga, mujeres que todos los días luchan por mantener (emocional, financiera o espiritualmente) a sus familias, tengo grandes amigas que son madres solteras y siempre están al pie de la lucha. Mi hermana es soltera y luchadora. Tengo una amada amiga quien con la ayuda de Dios luchó con una actitud de fe por su vida y sobrevivió al cáncer. En fin…siempre estamos luchando aunque no nos demos cuenta.
Pero cuando en el momento de la prueba me ha tocado mantener esta actitud de lucha y guerra por muchos meses; al pasar del tiempo siento desfallecer. Me pregunto, cuándo llegará mi socorro? He irremediablemente tengo un “faith meltdown”. (se derrite mi fe)
Hoy quiero decirte que tu socorro viene de Dios y que Él te ha concedido la victoria. Haz leído la historia de Jael? Por favor toma el tiempo para leerla, de esta forma entenderás mejor mis comentarios.
La Biblia es un libro muy Patriarcal, hay mucho hombre allí. Por eso cuando yo veo que una mujer es mencionada, de inmediato me detengo a leerla y es impresionante como dos versos biblicos se convierten en una lección de vida. En este caso les quiero hablar de Jael;. La esposa de Heber ceneo, Jael juega un papel importante en la historia de las guerras de Israel con los cananeos, que se describen en el Libro de los Jueces. En el relato Jael mata a Sísara, el general cananeo del rey Jabín, quien después de escapar de la batalla con el general de Débora, Barac, se refugia en la tienda de Jael. Esta hazaña se relata en Jueces 4 y en el canto poético de Débora en Jueces 5.
Mientras leía esta historia una frase cautivó mi corazón. En el relato, Débora le profetiza a Barac, su general de guerra, que la victoria no sería una gloria para él, pues Sísara caería “por la mano de una mujer” (Jueces 5:9); y luego vemos que esta mujer será Jael.
Y entonces dije en vos alta “en mano de mujer”. Nuestras manos que dan amor, alimentan y cobijan (Jueces 4:18-20).; son también fuertes para matar al opresor espiritual.
Por un asunto de tiempo no puedo detenerme a contarte toda la historia en Jueces 4 y 5, pero, nuevamente, es necesario que la leas por tu cuenta. Jael, asesina a Sísara con una estaca que le traviesa las sienes, mientras este dormía. Aunque la guerra no era personal, pues el relato deja en evidencia que su pueblo tenía buenas relaciones con el Rey Jabín, ella debía estar consciente del abuso, maltrato y dolor que el pueblo de Israel tenía bajo la opresión del reinado de Jabín.
Y entonces pensé, que le motivaría a Jael ha actuar de esta manera? Ha salir de su zona de confort, romper los acuerdo de paz entre los pueblos y matar a sangre fría a este opresor? Estaba actuando Jael con la misma lealtad a Dios que observamos en la prostituta Raab? Pero lo cierto es que con este hecho ella cumplió la profecía de Débora.
Hoy necesito que sepas que tú no estás sola, que la fuerza de Dios esta en tus manos. Que debes estar convencida y caminar confiada como lo hizo Jael y a traviesa lo que te oprime. Inseguridades, quebranto de corazón, abandono, abuso, cansancio, desesperanza. Así como Jael quedó como una heroína en el cántico que le hizo Débora; nosotras somos heroínas en Cristo, tómanos la palabra de Dios como estaca y la clavamos sobre las obras del enemigo. No te canses y medita en la Palabra de Dios!
Sigue orando por la apatía espiritual de tu esposo o hijos; no te canses!
Mientras haya una mujer guerrera en el hogar, Dios la usará para traer Victoria!
Sin importar tu edad, si hoy todavía te preguntas, quien eres? Comienza por saber que estás diseñada para luchar. Has sido puesta aquí, donde sea que estés, para influenciar y Cristo murió para que pudieras en todo ganar. Jael salió victoriosa, pero nosotras somos más que victoriosas!
Yo necesito que mires tus manos y digas “a estas manos Dios ha concedido la victoria!” Hay algo que espera de Dios, probablemente desde hace mucho tiempo y sientes que no tienes fuerzas para seguir creyendo. La confianza en Dios (Fe) te conduce a la victoria. Y esto mis amigas es una actitud, una forma de vivir convencida, no en LO que esperas, pero en QUIEN ESPERAS! Aunque sientas que has esperado tanto que ya no tienes nada que perder… Recuerda, que sí tienes mucho por ganar.
Mira a Jael, ella pudo haber permanecido a la distancia en este problema, yo diría que tenía mucho por perder, más sin embargo tomó una acción que Dios consideró heroica y Ganó! Tú también ganarás!
Eres guerra, estás aquí para influenciar y en Cristo eres vencedora
Nos vemos en un próximo post. Mientras les dejo estas imágenes; me inspire en el hecho que el pueblo de Heber era nómada
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EliSilva Gracias ;) te amo!
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LikeTremendo articulo mi amor... que bueno de verdad>>>
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